Cuentan que un día pájaros y abejas encontraron en un jardín una significativa carta…

Todos queremos seguridad en nuestras vidas,
Rechazamos el cambio por amenaza o pérdida.

Aprendemos duramente a continuar con lo viejo,
Buscando la protección de lo conocido
A veces sos sorprende la osadía del niño y
Juntamos energía para enseñarle el no,
Otras pedimos más de lo mismo: no innovar.

En todos los casos de baja vitalidad,
Nuestro paso es corto, egoísta y susceptible.

Grande es la alegría de abrirse a lo distinto,
Romper la prisión mental de la rutina.
Unirnos en vez de estar vanamente juntos,
Perder el apego de nuesstros pobres libretos y
Obrar desde el nosotros con alma solidaria.

Yo es un yuyo demasiado repetido.

Con otros y no frente a otros
Recogeremos el alimento para todos, y
Empezará la gloria del pan compartido. Un
Acuario nutriente de vida abundante
Transformará en jardín la casa terráquea:
Instantes de plenitud, memoria purificada,
Vinculará a los hombres para ascender a la
Intensidad protectora de la fe recuperada,
Diámetros de amor en la unidad circular
Alentaremos gozosos florecer, más allá
De la obesidad del yo y del miedo.

Manual de Jardinería Humana de
ENRIQUE MARISCAL