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Ancianidad y vejez

Gracias Mabel y Roberto por acompañarnos todas las semanas con nuestras verduritas y poder compartir con todos los amigos las experiencias y lo que significa la Antroposofia de la mano de Roberto. Bendiciones!!! e infinitas Gracias!!! Ale

“…porque veo al final de mi largo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino,
que si extraje las hieles o la miel de las cosas
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.
Cuando planté rosales coseché siempre rosas.”

  Amado Nervo

El diccionario dela Real Academia presenta a los dos conceptos (ancianidad y vejez) como sinónimos, pero ofrece algunos ejemplos sutiles que llevan a la reflexión.
Lo obvio es, en este caso, también significativo: Anciano (letra A) figura al comienzo y Viejo (letra V) al final.
La palabra “anciano” deriva de “ante”, y ya se utilizaba a mediados del siglo XIII; otros sinónimos que aparecen son “patriarca” y “abuelo”, los cuales transmiten en sí mismos una sensación de ancianidad sabia y respetable.
Por su parte, la palabra “viejo” ostenta también algunos sinónimos tales como “deslucido” y “estropeado por el uso”, que hacen innecesario agregar comentario alguno. Etimológicamente deriva del vocablo “vetus”, y su evolución fue la siguiente:

En el siglo XVII, veterano
En el siglo XIX, veterano (El significado tenía relación con las “bestias de carga”, es decir, animales viejos, impropios para montar y que necesitan de un veterano más que los demás).

En el siglo XIX, vetusto (muy viejo)
De tal modo, si aplicamos estas reflexiones a la biografía, debe hacerse una diferenciación sustancial cuando un ser humano deviene viejo ó anciano.

Vamos a desarrollar los dos estados arquetípicos: ancianidad y vejez.
Observando el siguiente cuadro, surge con claridad la diferencia radical entre ambos arquetipos.

En cuanto a la vejez:

  • Golpea con fuerza la conciencia de la madurez de quien la observa.
  • La decrepitud, el deterioro de la forma y la desconexión con la realidad circundante se presentan ante nosotros como una pésima caricatura de lo que fue.
  • El automatismo semiconsciente, el malhumor y un monótono parloteo estimulan la necesidad de ignorar la presencia del “viejo”.
  • La debilidad del que grita y golpea se hace realidad ante nosotros.
  • El viejo vive sumido en el egoísmo y la desconfianza.
  • Tiene muchos miedos, le teme a la muerte.
  • No existe la propia responsabilidad, la culpa siempre es ajena.
  • Celebra su cumpleaños, o sea la cantidad de años vividos, y no sabe porqué.
  • Vegeta, vive biológicamente.
  • El destino es un geriátrico, al que le teme.
  • La esclerosis de los órganos de los sentidos lo aísla cada vez más del mundo.
  • Vive preso del cuerpo y de la vida.
  • El espíritu se ha desconectado del cuerpo físico.
  • Es su MUERTE.

En cuanto a la ancianidad:

  • La imagen del anciano está unida a la sabiduría y el respeto; dos altos valores que hablan de la dignidad humana.
  • La sensación de transitoriedad que deja traslucir ahora su vida, le brinda algo positivo: una conciencia cada vez más clara de lo que le pasa, de lo que es eterno. Sabiduría es aquello que surge cuando lo absoluto y lo eterno se manifiestan en la conciencia finita y transitoria arrojando luz sobre la vida.
  • Su fortaleza interior le permite callar y escuchar. El anciano aprendió a escuchar y sabe cuándo debe callar.
  • Cuando habla, su discurso siempre denota una cosmovisión del mundo.
  • La reflexión, la prudencia y la oportunidad son sus características.
  • Sabe perdonar y agradecer.
  • Asume la responsabilidad de sus propios actos.
  • Aprendió a confiar, y no teme que lo engañen.
  • No tiene miedos.
  • No le teme a la muerte, la aguarda.
  • Acepta su destino y no tiene exigencias; podría vivir en un geriátrico pero nadie quiere privarse de su compañía.
  • Su cuerpo envejece armónicamente, la esclerosis del cuerpo físico es soportada con nobleza; eso le otorga lozanía.
  • Celebra el día de su aniversario (birthday) recordando el momento y la época en que llegó al mundo. Celebra la cualidad que posee dicha fecha en relación con su existencia.
  • El espíritu sigue expresándose a través de ese cuerpo físico que envejece, expandiendo la luminosidad del Ser.
  • Vive en sí mismo la libertad plena de su alma y de su espíritu.
  • Es su RENACIMIENTO.

Características Generales
Hemos hablado de la polaridad arquetípica ancianidad- vejez; sabemos que, como en toda división de lo humano en categorías, nadie se encuentra totalmente involucrado en una sola de tales polaridades. Es raro que la realidad individual sea blanca ó negra; en general, es gris claro ó gris oscuro. El proceso siempre es gris y se puede dirigir hacia la luz o hacia la oscuridad.

Por otra parte, lo expuesto, más que una descripción de lo existente es un alerta para quienes nos acercamos a esas etapas. Es ésta una semblanza espiritual de la vida después de los 63 años.

Por entonces deben existir objetivos de vida. El hombre o la mujer de esta edad puede observar que tiene por delante una gracia divina y esto estimulará su reconocimiento y veneración; no porque la vida sea tan bella sino porque puede estructurarla y analizar la existencia pasada evaluando así los distintos aspectos de la misma.

Extractado del libro “La Tierra como Escuela”

Dr. Roberto Crottogini
(Mèdico de orientaciòn antroposòfica)
E-mail: rcrottogini@proyectohermes.com
www.antroposofíarobertocrottogini.blogspot.com
www.proyectohermes.com

 

 

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